Wednesday, December 23, 2009
Sor Juana Inés de la Cruz
Sor Juana le mandó la “Repuesta a Sor Filote de la Cruz” explicándole su interés por el estudio. Sor Juana Inés de la Cruz le cuenta todas las razones por las cuales ella le interesa estudiar las ciencias y letras humanas, le cuenta como desde niña le interesaba las letras, como decidió vestirse de hombre para asistir a la universidad pero su madre no la dejo, como ella se cortaba el pelo si no aprendía nada, y como el queso hacia tontos a los niños, por lo cual ella no lo comía. Sor Juana le explicó todo lo que ella sentía por aprender y estudiar. La única solución como mujer para acercarse a los libros era de monja, ya que el matrimonio no la ayudaría a seguir con su interés de estudiar. Al final de la respuesta Sor Juana se disculpa por el amor a las letras y dice que Dios puso en ella el deseo.
Tuesday, December 22, 2009
Garcilaso de la Vega & Incas
"Comentarios"
Los Incas tenían al sol como su dios. Un día el sol mando a sus dos hijos a que ayudaran a los incas como ser más productivo y aprovechar las riquezas de la tierra. El varón reunió a todos los hombres en el norte; y la mujer a todas las mujeres en el sur. Cada uno tuvo que enseñar a sus hermanos como hacer provecho de la tierra, el sol les prometió hacerlos de bienhechores y calentarlos. El hijo enseñó a los hombre a cosechar, arar, a la zapatería, la agricultura; la hija enseñó a las mujeres a cocinar, coser, y todo lo femenino. Los incas celebraban las fiestas del sol cada año. Los hombre ayunaba tres días antes de la fiesta, no prendían fuego y no dormían con las mujeres. Las mujeres preparaban el pan. Adornaban las columnas con flores de colores. Los incas se vestían con sus mejores trajes para celebrar la pascua del sol.
Hernán Cortés y Montezuma
José Martí
María
Saturday, December 19, 2009
Dónde y cómo el Diablo perdió el poncho
La vuelta de Martín Fierro
El Matadero
Breve sumario y causa a la Muerte y al Diablo
Sunday, December 6, 2009
Nazarín
Una novela y una película son como un espejo, refleja lo real, la experiencia, y la opinión de un autor. Nazarín es una novela (1895) y película (1959) que dan a conocer una historia realista con los mismos personajes pero diferentes experiencias y puntos de vista. Benito Pérez Galdós (1843-1920) autor de Nazarín representa la realidad de la sociedad de España en palabras. Luis Buñuel (1900-1983) interesado en el sueño, la locura, el rechazo de la lógica y lo moral, interpretó sus puntos de vista de Nazarín en una película al estilo mexicano. Los protagonistas revelan la cultura, el lenguaje, el cristianismo y la pobreza.
En la película Nazarín vemos lo mismos personajes que en la novela, la misma historia con diferentes escenografías y panoramas de la naturaleza, y un lenguaje más común al de México. Los protagonistas revelan la cultura, el lenguaje, el cristianismo y la pobreza. Los tres personajes más importantes son Nazarín, Ándara, y Beatriz. Nazarín es un clérigo honesto, humilde, limosnero, de facciones árabes, y no come por dar su comida al que tiene hambre. Ándara es una pecadora, loca, y sin vergüenza. Beatriz es un poco más guapa, joven, y sentimental. Nazarín es una novela con referencias de la cristiandad. Nazarín es el Jesucristo moderno, quien educa a Ándara y Beatriz como sus discípulos, viajan para ayudar al necesitado, y dedicar sus sacrificios al Señor de los cielos.
Todo empezó en un mesón lleno de pobreza; la calle de las Amazonas en Madrid, y en el Mesón de los Héroes en México. Donde vivía el cura a quien le robaron la ropa. La tía encargada del mesón, Chanfaina hablaba vulgar pero era buena persona que pensaba en el bien de los demás, especialmente en el clérigo Nazarín. En Madrid un reportero y en México un ingeniero electricista se interesaron en la vida de Nazarín, lo entrevistaron y lo juzgaron como un pobre clérigo loco, limosnero, vagabundo y lleno de imaginación.
Ándara llegó herida a la casa del padre en busca de refugio porque pensaba que había matado a una mujer en una pelea por una estupidez. Buñuel da un ejemplo del surrealismo cuando Ándara toma el agua sucia con la que el padre la curó, y después pide una botella de tequila. Nazarín es incapaz de mentir o de relatar a alguien, él está a dispuesto ayudarla por caridad. Ella tenía miedo que la denunciara y la encontraran. La Camella descubrió donde se escondía la pecadora. Chanfaina como siempre protegía al padre, les aconsejó que Ándara tuviera que seguir su camino sin dejar ninguna huella. La pecadora se ofreció a limpiar sus rastros mientras el padre hacía sus mandados. En la película Beatriz está presente cuando la loca de Ándara le pidió petróleo y prende en fuego la humilde casa del padre. El fuego convirtió en cenizas las pocas cosas que tenía el padre y dejándolo en la calle.
Él siguió su camino en busca de calma y reflección. En la novela vemos la importancia de la naturaleza, los paisajes, la lluvia, los campos, y el encuentro de un perro, en la película sólo vemos los sacrificios del clérigo. Entre esos sacrificios vemos en la novela el encuentro de él y Ándara, era una mujer que había envejecido como un espantapájaros, y en la película el encuentro de él y Beatriz. Él no estaba contento al ver a la pecadora ya que ella le causó problemas.
Como referencia a la cristiandad vemos como el clérigo fue el Jesucristo moderno; caminaba descalzo, el encuentro de Ándara y Beatriz representando a sus discípulos, ellas le nombraron Santo y le pidieron que hiciera el milagro de curar a la sobrina de Beatriz, hija de Fabiana. El clérigo sólo ofreció sus oraciones y vida por la salud de la niña. Al ver que la niña se recuperó Beatriz le confesó que estaba embrujada, Ándara le declaró enferma por un hombre, el Pinto, el clérigo le dijo que sólo eran nervios. A Ándara y Beatriz les creció la fe hacia el Santo Nazarín. Ellas decidieron seguirlo como peregrinas, le prometieron que iban a ser buenas, pedir limosna, y aprenderían la palabra del Señor de los cielos.
En la novela vemos como Nazarín es un hombre valiente y pide limosna a Don Pedro del Belmonte. Nazarín deseaba conversar con Belmonte; el primer intento, el Santo acompañado con sus dos discípulas fueron atacados por unos perros guardianes, el segundo intento, él solo fue. Armado Belmonte recibió al Nazarín con una invitación a que lo acompañara a la casa, y le hizo preguntas para amenazarlo y asustarlo. Belmonte trató mal a un sirviente y el clérigo le dio un consejo, Belmonte lo escuchó con respeto. El clérigo fue invitado a comer en el comedor más lujoso y tuvieron una plática sobre la ciencia, la filosofía, y la política. Belmonte confundió al clérigo por un obispo armenio en peregrinación que viajaba con dos mujeres, el clérigo no podía creer lo que escuchaba y no pudo defender su identidad. En la película la única referencia de esta escena es cuando el clérigo y las dos mujeres van en camino a auxiliar a la comunidad de un pueblo afectados de la peste y se encuentran a un general que obliga a un campesino que le salude.
En el camino hacia el pueblo afectado de la peste se encontraron a un niño muerto. Al llegar al pueblo el alcalde los recibió y les advirtió que solo tenían dolor y peste, no limosna. Nazarín quería servir y ayudar, Ándara y Beatriz sintieron nauseas y asco de toda la peste. En la película hay una escena de una pareja, Juan y Lucía, que no aceptaron la ayuda y los corrieron. Cuando se dieron cuenta que el gobierno mandó la ayuda al pueblo los tres bienhechores se retiraron.
Otra diferencia de escenas en la novela es la del castillo, en la película no vemos ningún castillo. Beatriz baja al agua y se encontró con el Pinto. Ella se sentía confundida, trasformada, con tentaciones, y con miedo de que el Pinto los buscara y los matara. Nazarín sospechó que Beatriz tenía algo que la molestaba, él se dio cuenta en sus rezos y miradas que relataban el mal encuentro entre ella y el Pinto. Esa noche Ándara bajó al pueblo a pedir limosna y agua, en su camino se encontró con su novio el enano Ujo. Ujo la estimaba, le contó que el Pinto los había relatado. Esa misma noche Pinto trató de subir al cerro pero por la neblina no pudo llegar. Al día siguiente los tres bajaron por el otro lado del cerro, pidieron trabajo a un grupo de labradores y recibieron una coneja, una perra, y una cruel despedida porque las mujeres sospechaban que eran malos. El Santo de Nazarín sentía compasión y amor como maestro por sus alumnas peregrinas, él las ilumina con su sabiduría.
Nazarín y Ándara fueron arrestados. Ándara defendió al clérigo, se volvió agresiva, y escupió a Ujo. El alcalde dijo que se llevaban preso al clérigo y a Ándara por el incendio, y que un juez de Madrid los reclamaba. Beatriz no fue arrestada pero decidió no dejarlos solos, ella conoció al alcalde quien era primo del Pinto, y también conoció a un guardia y le pidió la libertad, pero él se les negó. Mientras estaban en la cárcel llegaron un viejo y una niña, y los hombres que había robando a Nazarín. Un hombre le pegó al clérigo, Nazarín le dijo que respetara a Dios, lo perdonó pero le dijo que los despreciaba. El Santo mostró su cariño y bondad en la cárcel. Al final de la novela el Santo Nazarín confundía lo real y lo irreal; en su delirio vio la cruz y dijo que no merecía ser crucificado, dio misa, tomó la hostia y escuchó la voz de Jesús que le dijo que todo estaría bien. El final de la historia de Nazarín es diferente el de la novela a la película. La mamá de Beatriz la visitó en la cárcel y le dijo que Beatriz quería a Nazarín como hombre. Beatriz se volvió loca, gritó, y chilló de vergüenza. Beatriz se fue con el Pinto dejando atrás a sus compañeros. El clérigo y Ándara fueron separados. Nazarín perdió la fe, una mujer le regaló una piña en representación en que él termina creyendo más en el hombre que en el Señor de los cielos.
Sunday, November 29, 2009
Bodas de sangre, bodas de baile
A través del baile y la pantomima en la película Bodas de Sangre (1981) el director de cine español Carlos Saura Atares (1932- ) representa varios aspectos de la pieza teatral Bodas de Sangre (1933) de Federico García L
orca (1898 – 1936). En la película vemos la danza, escuchamos la música y los sonidos de los bailarines. En la pieza teatral leemos la imaginación de García Lorca, nos imaginamos el tono de cada personaje y el canto de cada garganta.“Que despierte la novia, la mañana de la boda;
ruede la ronda, y en cada balcón una corona.”
En la pieza teatral y en la película Bodas de Sangre vemos semejanzas y diferencias. El canto es común, así como también el amor de la madre es tan grande hacia su hijo; ella no quiere perder a su único hijo después de haber perdido a su esposo y a su otro hijo. El amor materno hace que lo proteja de las armas, la madre no quiere que el novio lleve una navaja. En la película ellos bailan al ritmo de la ‘marcha de bodas’ celebrando la felicidad el compromiso del novio y la novia. En la pieza teatral la madre no sabe nada de la novia, así que va e investiga con la vecina la cual nunca aparece en la película, lo que sí sabe es que tiene miedo de quedarse sola después del matrimonio de los novios. La vecina informa a la madre sobre la novia, le dice que la madre de la novia fue una mujer hermosa quien no quiso a su esposo. Sin embargo, también le dijo que no se opusiera a la felicidad de su hijo ya que él es joven y ella era vieja.
En otra escena, vemos en la obra teatral y en la película cuando la suegra y la mujer de Leonardo tratan de dormir al bebe con una canción:
“Mi niño se duerme. Mi niño se calla.
Su cuna de acero. Su Colcha de acero.
¡Ay Caballo grande que no quiso el agua.”
Duermen al bebe al cual Leonardo no le importa. En la obra teatral leemos como Leonardo llega de visitar a los herradores, porque al caballo se le caen las herraduras, ya que él anda mucho a caballo. La mujer le dice a su esposo Leonardo que hay una boda de la prima. Leonardo se vuelve feroz, se enoja y le responde que la prima es de cuidado. En la película vemos como baila Leonardo y su mujer, es una interpretación de los celos, la infidelidad, y de una separación. Leonardo y su mujer huyen del uno al otro, ella lo abraza, él se quita las manos de encima y se retira de ella. La mujer se tira al piso y sale del escenario con el niño mientras Leonardo baila solo. Cambia la música, Leonardo y la novia vestida de blanco bailan al mismo compás de la música y se mueven de igual forma. En este baile sexual se expresan los sentimientos que se tienen al uno al otro, se abrazan y Leonardo le agarra los pechos. Él se postra en el piso sobre sus rodillas pidiendo perdón, ella de pie abre sus brazos en forma de libertad. También vemos como los dos se acomodan en el suelo, este movimiento representa el sueño en distintas camas, vemos una historia de amor y pasión.
En la obra teatral leemos cuando la madre y el novio viajan cuatro horas en un camino feo y sin árboles a pedir la mano de la novia. El padre de la novia está interesado en el matrimonio, porque la familia, la tierra y el cultivo crecerían. Según la madre el novio ofrece las cualidades de proteger y honrar a la novia. La madre le da un consejo a la novia dándole a entender que el marido, los hijos, y la casa son las obligaciones de una mujer casada. En la película vemos más relevante el amor de la novia y Leonardo, y la tristeza de los dos que quieren estar juntos pero no pueden.
“Que despierte la novia, la mañana de la boda;
ruede la ronda, y en cada balcón una corona.”
La desesperación, la pasión, la soleada, los brincos, el zapateado y los movimientos de las manos se ven en la película cuando la novia vestida de blanco baila sola. Este baile es la resignación a su destino. La criada ayuda a la novia a vestirse, le da el ramo de flores y la novia lo deja caer. En la pieza teatral vemos como la criada la peina, le habla del matrimonio, y de la vida de la novia y el esposo. La novia no quiere hablar del matrimonio, ni tampoco quiere al novio. La criada le dice a la novia que olvide el pasado. Finalmente, la novia se resigna a casarse por orgullo, creyendo que casada olvidaría a Leonardo y al mundo. Leonardo fue a ver a la novia para felicitarla y molestarla. La novia sale en naguas con la corona en su cabeza, la novia dice que no puede escucharlo y que ella se casa al igual que él se caso y guarda silencio. Leonardo le dice que no es bueno callar, porque todo se quema y el tiempo jamás cura. A pesar de la batalla de palabras entre Leonardo y la novia nos muestran la pasión.
El día de boda debe ser un día feliz para los novios y los invitados. Pero en la pieza teatral y en la película Bodas de Sangre todo parece un diluvio terrenal. En la pieza teatral llegan los invitados cantando, “Que despierte la novia…”, y sale la novia vestida de negro representando las costumbres de España. Llega el novio a la iglesia y la novia se preocupa por los zapatos que él lleva. La madre se enoja al ver a Leonardo, familiar de los enemigos. La novia quiere que pase todo para estar casada. Leonardo y su mujer discuten la llegada a la iglesia, ella quiere que vayan juntos, pero él quiere irse a caballo para llegar más pronto, pero nunca llega a la celebración en la iglesia.
En la pieza teatral vemos como en la fiesta de la boda el novio abraza a la novia por detrás, ella se asusta, ya que estaba muy nerviosa e inquieta porque quiere ver a Leonardo. La novia no quiere bailar, quiere irse sola a la cama. Después de que los familiares e invitados bailaron el padre anuncia que la novia no esta en la casa. La mujer de Leonardo dice que huyeron en un caballo. La madre pide un caballo, queriendo defender el honor de su hijo. Los invitados se separan en dos grupos para buscar a Leonardo y a la novia. En la película vemos el baile de los novios, los movimientos son fríos, él exagera los movimientos de los brazos, él y ella no se mueven al mismo compás de la música. La novia sale cansada, mientras el novio baila con la madre. Y la mujer de Leonardo señala con el dedo de que Leonardo y la novia se escaparon. La madre reacciona muy enojada y entrega la navaja para que defienda su honor con una señal de valor.
Al terminar vemos dos finales diferentes llenos de tristeza y soledad.
En la pieza de teatro observamos la imaginación de García Lorca. Esto se ejemplifica cuando la luna quiere la muerte de alguien y lo logra representando la muerte y haciéndose presente al novio. La muerte le dice al novio que él es hermoso pero más hermoso se vería sí estuviera acostado sobre su espalda. Mientras tanto, Leonardo y la novia huyen más lejos y él quiere llevarla a un rincón oscuro donde nadie los pueda encontrar. Se escuchan dos gritos largos y desgarrados, al segundo grito aparece la Mendiga con su manto abierto. Los dos gritos representan la muerte, un grito por Leonardo y el otro por el novio. También vemos cuando las mujeres lloran por la muerte de Leonardo y el novio. Al final de la película vemos como Carlos Saura hace su propia interpretación de las Bodas de Sangre por medio de la danza y los movimientos. Leonardo y la novia huyen bailando, imitan como si anduvieran a caballo. Leonardo mueve los pies como un caballo, y ella lo abraza para protegerse y no caerse del caballo. En la película vemos como el Leonardo, la novia y el novio se encuentran y zapatean representando la desesperación y el coraje. Leonardo y el novio se enfrentan para defender el amor que tienen por la novia y luchan con movimientos lentos. Los dos mueren y la novia aparece llena de sangre.En la pieza teatral y en la película Bodas de Sangre el canto es el símbolo de la tristeza, el dolor y la infelicidad. En la pieza teatral los personaje se expresan con palabras. En la película la danza representa a los personajes, cada uno es diferente, cada uno se expresa con movimientos distintos, pero todos forman parte del mismo baile y de la misma obra Bodas de Sangre. Carlos Saura hace una fiel adaptación de la pieza teatral de García Lorca a través de la danza y la música.
Saturday, November 14, 2009
Mi pasión; Literatura Española
Mi sueño es realizarme como profesor al nivel universitario; educar y transmitir el significado, la historia y la cultura de la lengua española. El departamento de Lenguas Modernas de la Universidad de Nebraska en Kearney me ayudara con las herramientas necesarias para desarrollar un mejor entendimiento de la lengua española en el mundo académico, donde uno necesita aprender de los mejores para convertirse en el mejor, en un sistema donde la teoría se convierte en la práctica. Obteniendo una Maestría de Artes en Literatura en español me enriquecería culturalmente para servir mejor a mi comunidad, mi gente y realizar mi sueño como profesional.
Emigrando de México a los Estado Unidos fue una experiencia nueva y llena de retos; donde tuve que conocer amigos, aprender un idioma y adaptarme a una nueva cultura. La Sra. Moyer, mi primera maestra en la clase de inglés como segunda lengua, me ayudó a superar mis desafíos. Mis padres con una educación limitada de sexto grado, me han dado la mejor educación e inspiración para continuar mis estudios. Mi pasión por el estudio de la historia, cultura y lengua española me dan la fuerza necesaria para seguir educándome, ya que en el futuro quiero ser el ‘Profe’ que ayudará a sus estudiantes a explorar una cultura y un idioma nuevo y el que inspirará a otros para continuar sus estudios.
La literatura me da la oportunidad de conocer el mundo. En tan solo voltear la página me lleva desde Kearney, Nebraska, hasta Sevilla, España, ó Buenos Aires, Argentina. Las letras me trasladan en la historia como protagonista donde tengo que observar la analogía, las ideas, la psicología y la naturaleza de los eventos. El estilo y la filosofía de cada autor es única de las cuales puedo obtener el razonamiento de sus ideas y sentimientos por el amor a las letras.
Tuesday, September 22, 2009
Ana María Matute Vive la Muerte entre la Naturaleza Y Recuerda la Inocencia.
“Después de once años, he vuelto a Masilla de la Sierra, el paisaje de mi niñez. El pantano ha cubierto ya el Viejo pueblo, y un grupo de casas blancas, demasiado nuevas y como asombradas, resplandecen en el verdor húmedo de otoño” (Matute 9)
La escritora Ana María Matute cuenta recuerdos y memorias que vivía en su niñez.
Recuerdos que no puede olvidar, y memorias que comparte en sus libros. Matute nació en Barcelona, el 26 de Julio de 1926. Matute es una de las autoras más destacadas; ha escrito novelas, relatos, y cuentos infantiles. En sus cuentos lleva al lector a un mundo mágico, lleno de sueños y fantasías. Algunas de sus novelas, relatos cortos y cuentos para niños son: Los Abel (1948), Pequeño teatro (1954), Paulina, le mundo y las estrellas (1956), Los niños tontos (1956), Los hijos muertos, Primera Memoria (1959), Historias de la Atármela (1961), Los soldados lloran de noche (1963), El río (1973), Luciérnaga (1993), Paraíso inhabitado (2008), entre otros títulos populares. Matute es una triunfadora, y ganadora de premios y reconocimientos; Premio Nacional de Literatura (1959), Premio Nadal (1959), Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil (1984), Premio Nacional de las Letras Españolas (2007), y muchos premios más (Mujica 570). En El río, Matute comparte un poco de los recuerdos de su niñez, también se ve el deseo y la imaginación de la escritora. Los temas que se ven El río son solamente una ilustración del delicado trabajo de Matute. Algunos de los temas son: la niñez, la naturaleza, la vida, la familia, la muerte, y la psicología.“Rafael era un muchacho rubio, de ojos azules, hijo de unos acomodados labradores… Pero Rafael era distinto, y por ello resultaba un estorbo para la familia… Yo recuerdo muy bien a Rafael… Nosotros queríamos a Rafael porque era dulce, amable, y decía cosas especiales…A Rafael se le ha metido en la cabeza que todos los niños rubios del pueblo son hijos suyos… Cayó enfermo” (Matute 123-126)
La protagonista y escritora de El río, Ana María Matute relata los recuerdos y memorias de su infancia. Recuerdos y memorias que la llevan a un mundo lleno de inocencia, donde todos los niños que existen no sufren pero si mueren. Los recuerdos de Matute llevan al lector a un mundo lleno de magia y fantasía. En el mundo donde la magia y la fantasía se convierten en la realidad de los recuerdos. En la entrevista que Matute le dio Antonio Ayuso Pérez, ella menciona, “La Fantasía forma parte de la realidad porque es un producto nuestro; por tanto si forma parte de nosotros, forma parte de la realidad. Son fammas contadas como decimos en Cataluña” (6). En El río, Matute recuerda las “fammas” que vivió al crecer su niñez; la muerte, la naturaleza, y la inocencia. Matute hace un trabajo extraordinario y maravilloso donde relaciona y compara la naturaleza con la vida y la muerte. “Ana María Matute es capaz de detener el tiempo, tan solo tienes que dejarte llevar por sus palabras, aquéllas que te llevan volando, como Peter Pan a Wendi, y te hacen atravesar el espejo de Alicia” (Ayuso 7). En El río, Matute nos cuenta, “En el fondo del pantano vivirá aún aquel río. Y, cerrando los ojos, lo veo intacto como un milagro. Un río de oro que corre hacia algún lugar de donde no se vuelve, como la vida” (10-11). La muerte, la naturaleza, y la inocencia son elementos necesarios para entender los secretos de la niñez de la protagonista. Los recuerdos y memorias de Matute se cuentan en dos palabras, el río, y se encuentran en un “cementerio de fantasías” (45).
Todos los niños, los ancianos, los hombres y mujeres, los pájaros, los insectos, y los árboles llegan a un final. En El río todo ser humano y la naturaleza viviente llegan a su fin, o mejor dicho les llego la muerte. La muerte es donde todo termina. Matute representa la muerte en dos maneras; en el cambio de la etapa de niñez a la adolescencia, cuando se acaban las fantasías, los sueños y la inocencia de los niños, y también cuando a todo ser humano se le acaba la vida hasta llegar a la tumba. Matute recuerda una variedad de memorias en las cuales representan la memoria de la muerte de algunos de los personajes; “Paquito se murió” (20), “Le pillé ya muerto” (43), “Crucificaron al murciélago” (120), “el padre había muerto” (129), “Ese árbol está muerto” (159), y “le dejaría morir” (190). Algunos de los personajes llegan muertos al cementerio por causa de un accidente y otros por viejos. En El río se encuentra una relación entre la naturaleza y la vida con la muerte. Los animales son como los niños inocentes, pero también pueden llegar a la tumba. Los ríos se secan, pero también se pueden convertir en pantanos. Y, “las flores se cierran en una falsa y diminuta muerte” (115). María Sergia Steen asegura que los personajes de Matute por lo general “son prototipos que repite una y otra vez” (144), y sus cuentos no tienes un final feliz (149). La protagonista de El río muestra como los niños, y jóvenes mueren, y como la naturaleza llega a su fin.
Ana María Matute todavía no muere, “a pesar de su aspecto, parece una niña, que ha envejecido por fuera per
o no por dentro” (Ayuso 2). Matute cuenta lo que vivía en su niñez, recuerdos en los cuales comparte memorias, y paisajes de la naturaleza de Masilla de la Sierra.“Yo recuerdo el río, limitando el prado, con sus anchas losas cubiertas de liquen y de musgo; los juncos tierno, las flores blancas, moradas y amarillas, las pequeñas “matas del jabón”, las libélulas que al sol se volvían fosforescentes; las oscuras pozas bajo los árboles inclinados, puentes cojos sobre el agua” (10).
Matute describe un mundo de fantasía, sueños, y recuerdos en El río. Un mundo lleno de naturaleza viviente que le da sabor y color a sus recuerdos. Una interpretación de la naturaleza en El río es la representación de lo inocente y lo malo, y, la vida y la muerte. La naturaleza es inocente como un niño que miente sin saber que mintió (190), “la niebla” es la hipocresía de los humanos (137), el murciélago que es “la imagen de Satanás” (120), y “el barro” que representa una infancia horrible (155). En cada recuerdo y memoria Matute nos demuestra como la naturaleza es tan importante como la vida. La naturaleza nos regala las frutas, flores, agua, viento, tierra, y entre otras cosas para poder vivir. Esas cosas que la naturaleza nos da también llegan a un fin. Los árboles dejan de crecer, los pájaros emigran de lugar en lugar, y la primavera, verano, otoño, e invierno van y vuelven. Todo lo que la naturaleza nos da también nos lo rebata. Así como la vida les rebata la inocencia a los niños.
“Yo era una niña rebelde y había cosas que no me gustaban” (1), Matute le respondió a Pat Farrington en una entrevista. La inocencia para los adultos es el aprovecharse de otros para bien propio. En los niños la inocencia es no saber distinguir entre lo bueno o lo malo por lo cual no pueden ser culpables de sus propias decisiones. En El río, Matute revela la inocencia en la cual los niños viven; una inocencia que muere al salir de la niñez y al entrar en la adolescencia. “- No me gusta tener un ángel de la guarda – me confesé. El sacerdote me regaño un poco, y, un poco también, quiso comprenderme. Dijo que no me podía librar del ángel de la guarda, y que más bien debía gustarme” (106). Los niños son inocentes mientras viven en un mundo de magia, de fantasías, y sueños. Ellos no saben lastimar a nadie. El río está lleno de ejemplos en los cuales vemos la inocencia, y podemos compararla con la naturaleza y la muerte. “Los niños del campo… se reúnen y se pintan la cara… hay en ellos algo sangriento… voces forzadas y como venidas de un mundo desconocido… se mezcla la inocencia… como un viento” (65-66). Matute nos recuerda cuando jugaba con los espejitos, a los disfraces, con las nueces, las moras, y en los árboles que se encuentran junto al río.
En El río, Matute introduce el paisaje de su niñez. Después de once años Matute regresa a Masilla de la Sierra, donde vivió una vida que todo niño debería vivir (9-10). Una vida sin problemas. Una niñez llena de alegrías y recuerdos en el bosque lleno de robles, con un río lleno de blancas, moradas, y amarillas flores. “En el fondo del pantano vivirá aún aquel río” (11). Todo ha desaparecido, aún sus propios recuerdos; ya que no son muy claros. En ese recuerdo, la narradora ve claramente un pueblo perdido, con una docena de casas blancas, sin cine, sin televisión, sin periódico, donde la paz y la verdad se revelan por los propios habitantes (13). Matute cuenta sus recuerdos y memorias que nos llevan a un mundo mágico y lleno de fantasía. Ese mundo es en Masilla de la Sierra, donde la muerte, la naturaleza y la inocencia son elementos para poder soñar. Matute cuenta en sus cuentos todos sus recuerdos y memorias de su niñez. Todos esos recuerdos que Matute escribió en El río son recuerdos que no se pueden olvidar. Scoot Macdonald Frame como referencia el diario de Matute. Un diario donde todo sus recuerdos y memorias existen; “Tengo la mordiente sensación de que en algún tiempo escribí un verdadero diario… algo que hice, o creí, o viví en algún momento” (135). En El río se muestra como Matute usa la muerte, la naturaleza, y la inocencia como elementos principales para recordar todos los recuerdos y memorias de aquel mundo mágico que se encuentra alrededor del río. “Y, cerrando los ojos, lo veo intacto como un milagro. Un río de oro que corre…” (11).
Citas
Ayuso Pérez, Antonio. “‘Yo entré en la literatura a través de los cuentos’ Entrevista con Ana María Matute.” Espéculo, Vol. 35, Marzo 1, 2007.
Farrington, Pat. “Interviews with Ana María Matute and Carme Riera.” Journal of Iberian and Latin American Studies. Vol. 6, No. 1, 2000.
Macdonald Frame, Scott. “A Private Portrait of Trauma in two Novels by Ana María Matute.” Romance Studies, Vol. 21 (2), July 2003.
Matute, Ana María. El río. Spain: Destinolibro, 1998
Mujica, Bárbara. Texto y vida; Introducción a la literatura española. Hoboken, NJ: John Wiley & Sons, Inc., 2002.
Sergia Steen, María. “Función Visual del Objeto en Cuentos de Ana María Matute.” Alba de America, Vol. 26, July 1, 2007